Tu vida en un segundo
Publicado por Jaio en Abril 22, 2008
¿Cuantas veces habeis oido hablar de ver pasar vuestra vida en un segundo?
Se habla de momentos de tensión, de un recuerdo doloroso o muy arraigado, de un peligro crítico. Ves pasar tu vida en un segundo. Y piensas entonces “Dios, es tan breve. Tan efímero, tan frágil, pertenece al pasado justo cuando terminas de pronunciarlo, cuando acabas de pensarlo…ya se ha ido”
Tu vida en un segundo. El segundo que te separa del triunfo en tus estudios, el segundo que te separa de llegar a tiempo al autobús que te devuelve a casa, el segundo que te separa de los labios de la otra persona. Es una fracción de tiempo tan breve, que se nos escapa a la imaginación, quizá por eso decidimos aliarnos con los minutos y las horas.
Y sin embargo, llega la semana del Gran Premio de España de Fórmula 1 y hay quien cambiaría su vida por un segundo.
Lo sabeis, supongo, me refiero a la cantidad de especulación que hay montada en torno a Alonso y Renault. Un segundo arriba, un segundo abajo, nadie se pone de acuerdo. Alonso nos llama a la precaución, los medios hacen cualquier cosa por vendernos más (aún).
Sabemos que los reyes son los Ferrari. Sabemos que un paso por detrás (no sé muy bien por qué:si es por coches, por pilotos o por ambos, me da igual) están los McLaren y los BMW. Y detrás, lejos, bastante lejos, están los demás. Pero claro, cuando hablamos de lejos…hablamos de un segundo.
Tuvimos un R26 campeón del mundo de pilotos y constructores. Y después, no nos preocupó un R27 que, muy evidentemente se quedó atrás. “Bah,” decíamos, “es porque se les fue Alonso”. Tenemos un R28 con Fernando Alonso, y ¿dónde está? Lejos, porque un coche no es sólo cuestión de piloto. Hay varios cientos de personas trabajando en él durante más de un año. Y lo hacen, estoy seguro, lo mejor que pueden y saben. Hay quien lo ha hecho mejor que ellos, de acuerdo. Pero dadles tiempo, la F1 funciona por ciclos. Subes y bajas, y nunca sabes de seguro en que parte de la montaña vas a estar. Hay un arma letal para tu enemigo, y se llama paciencia. El arma letal para uno mismo, se llama impaciencia. Su impaciencia se demuestra en ese ala de tiburón que le han regalado al coche.
Queman nuestra paciencia dándonos test en los que con cuatro kilos de gasolina, neumáticos lisos blandos y aerodinámica a full se marcan tiempos estratosféricos. Y juegan con nuestra ilusión, y nunca sabemos la verdad, hasta que llega el domingo a las 3 y media de la tarde, y te ves con cara de triunfador, o de idiota. Ojalá que Alonso puntúe en este GP. Sería una buena recompensa. O por lo menos una recompensa realista y merecida.
Nos enfrentamos a un mundo en el que puedes hacer llegar en un segundo un mail desde Australia a Londres, y hacerlo volver por Moscú. Un mundo en el que los relojes corren de manera superior al ritmo de nuestras vidas. Nos levantamos, vamos a clase, trabajamos, cenamos, nos acostamos. Y otro día que se fue. Nuestros días se vuelven números (http://www.youtube.com/watch?v=alMWbBx5ZfY)y todo es rápido.
Tan rápido y tan extraño, que en un mundo en el que vuelan los segundos, hay otro…en el que un segundo es un mundo.
